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CÓMO CRECER Y DESARROLLARSE GRACIAS A UN BUEN CUIDADO PERSONAL

Cuando hablamos sobre autorrealización y desarrollo personal, suelen salir a colación aspectos como la vida profesional, los hobbies, la familia y los amigos. Sin embargo, pocas veces se habla sobre cuidado personal (y normalmente nos referimos con ello a salud física e higiene). Entonces, ¿qué es esto de cuidarse a uno mismo?

Lo que yo llamo cuidado personal es algo que tiene más que ver con la mente y el espíritu. El cuidado personal se lleva a cabo de manera individual, sin un fin material o relacionado con el ocio. Se trata de gestionar los pensamientos, las emociones y los sentimientos, permitiendo a nuestra mente enfocarse en un camino según nuestros principios y nuestro plan de vida.

Para ello, podemos llevar a cabo una serie de actividades de manera habitual, ya sea diariamente o semanalmente. Esto nos permite desarrollar nuestra inteligencia emocional y nos facilita un encuadre personalizado a nuestro gusto.

«La teoría está muy bien, Paco. Pero, ¿cómo consigo llevar a cabo este cuidado personal en la vida real?» Pues bien, he de advertirte que, si no estás acostumbrado/a a pasar tiempo contigo mismo y con tus pensamientos, al principio puede costarte. Sin embargo, lo bueno de cuidar tu mente es que basta con llevar a cabo un trabajo constante que no te va a robar mucho tiempo de tu día a día.

¿Qué te parece? ¿Nos lanzamos a ello?

Rutina de cuidado personal

Si me lees con frecuencia, sabrás que me encantan las rutinas. Y es que son herramientas muy útiles ya que no hay nada que arraigue mejor en tu vida que un buen hábito. Por ello, hoy no va a ser menos. Lo que te propongo es crear tu propia rutina.

Antes que nada, te voy a hablar de la frecuencia. Personalmente, me gusta llevar a cabo mis actividades de cuidado personal diariamente, ya que de esta forma la rutina se fortalece con mayor facilidad. Sin embargo, también es posible optar por una frecuencia distinta. Otras opciones podrían ser cada dos días o, incluso, una vez a la semana. Ten en cuenta que, a mayor regularidad, más fácilmente se genera el hábito.

Otro aspecto a considerar es la cantidad de tiempo libre con el que cuentas en tu día a día. Evidentemente, no es posible dedicar 3 horas a ti mismo si lo único que te sobra después de trabajar, hacer las labores del hogar, llevar a los niños a las actividades extraescolares, ducharlos y hacer ejercicio es el rato antes de irte a la cama. Por ello, este rasgo también debe ser adaptado a tus circunstancias (y a lo que quieras dedicar, por supuesto).

Siguiendo con el hilo del espacio temporal, has de preguntarte cuándo te viene mejor llevar a cabo esta rutina. Esto depende de la selección de actividades, de tus situación personal y de las ganas que tengas en cada momento del día. Sin embargo, te voy a ayudar a acotar: te recomiendo hacerlo justo después de levantarte o justo antes de acostarte. El resto del día también podría ser válido, pero normalmente en la parte intermedia se encuentra el momento de mayor actividad, tanto física como mental, y en esos momentos puede ser más complicado tanto hacer una pausa como retomar el ritmo después.

Selección de actividades

Creo que es importante dedicar un apartado a este punto. Y es que las actividades son tan variadas y numerosas que no es fácil resumirlas. No obstante, me voy a limitar a compartir las que, por mi experiencia, funcionan muy bien.

El primer tipo de actividad es aquel que se caracteriza por la quietud física. En estas dinámicas, se pone todo el esfuerzo en la mente y en el pensamiento (o en el no pensamiento). Como ejemplos, tenemos la meditación, la lectura filosófica o religiosa o la reflexión por escrito.

El mayor beneficio de estas herramientas es que te permiten tomar conciencia sobre tus pensamientos, tu cuerpo, tu estado emocional y un sinfín de aspectos sobre tu vida. Además, en el caso de la lectura, puedes reflexionar sobre la manera en que otras personas afrontan las mismas situaciones que tú debes superar.

Por otro lado, es importante distinguir también aquellas actividades en las que se combina un ejercicio físico y mental. En este caso, puedes optar tanto por actividades controladas y pautadas como el yoga o, como hago yo, por simples estiramientos y ejercicios de flexibilidad acompañados de una respiración suave y constante.

Aquí, añades el bienestar físico. Y es que resulta que lo que conocemos como mente no surge por arte de magia, sino que se genera por una serie de conexiones neuronales que suponen fenómenos físicos, y que son influenciados por el estado del resto del cuerpo. En definitiva, una buena mente debe acompañarse de un bienestar corporal, y viceversa.

En último lugar, están las actividades puramente físicas, como los deportes de equipo o ir al gimnasio. Estas tienen un fuerte impacto en el bienestar psicológico, pero no voy a hablar mucho de ellas porque suelen incluirse aparte, de manera aislada, y normalmente ocupan más tiempo.

Filosofía y religión para el cuidado personal

Todos seguimos un camino marcado por unos principios. Sin moral no somos nadie. Es algo ligado al espíritu y, por tanto, debe también estar presente cuando hablamos de cuidado personal, ¿no crees?

En este punto, me gustaría hablarte brevemente de la filosofía y la religión como acompañamiento a tu desarrollo personal. Estos dos aspectos están implícitos en algunas de las actividades que te he mencionado anteriormente (por no decir que se encuentran indirectamente en todas las acciones que llevas a cabo en tu vida). Pero, ¿por qué son tan beneficiosos?

Pues bien, seguir una filosofía de vida te ayuda a tener una guía a lo largo de tu camino. En ella encuentras respuestas a tus preguntas, encuentras referentes a los que seguir a través de la experiencia de esas personas y, además, creces intelectualmente. Todo ello te lleva a mejorar tu vida.

Un ejercicio rápido: reflexiona, para ti mismo/a, cuáles son los principios que rigen tu vida. Pónles nombre, conviértelos en algo concreto. Así, sabrás por dónde empezar a trabajar en tu persona.

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¿Tienes alguna duda? ¡Consúltame en los comentarios!

Espero que te haya sido útil este artículo. Te animo encarecidamente a aplicar este ajuste en tu día, permitiéndote así crecer y desarrollarte al máximo.

¡Un abrazo!

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